lunes, agosto 25

Hacerle un té a la mujer que amás.





Cada segundo que pasa es una palabra que no digo, que te hurto sin que me veas y la tiro bien lejos a esta lluvia. Que algún día quizá te las traiga en otros chaparrones, seguramente cuando ya sea tarde, seguramente cuando ya estés recostando tu frágil cuerpo sobre otra almohada que no es mi abrazo.

No hay comentarios.: